La decisión se adoptó debido a diversos incumplimientos de la empresa contratista, entre ellos la falta de trabajadores y materiales en terreno, deficiencias en las medidas de seguridad provisorias y la señalética obligatoria. A esto se sumaron retrasos que alcanzaron los ocho meses y la acumulación de multas. Al momento del término del contrato, las obras registraban un 72% de avance físico.
Actualmente, la Unidad Técnica municipal está desarrollando el proceso de liquidación, que permitirá determinar el estado del contrato y los recursos disponibles para completar los trabajos.
Paralelamente, el municipio solicitó al Gobierno Regional de Valparaíso hacer efectiva la garantía de fiel cumplimiento, con el propósito de resguardar los recursos involucrados en el proyecto.
Desde la Dirección de Obras de la Municipalidad de San Antonio se informó que una vez que el Gobierno Regional apruebe técnicamente la liquidación, se podrá iniciar un nuevo proceso de licitación para contratar la ejecución de las obras pendientes.
De esta manera, ambos proyectos permanecen detenidos mientras se completan los procedimientos administrativos y técnicos necesarios para avanzar hacia su reanudación y posterior término.